Signos de los tiempos
Proceso de apertura a los signos de los tiempos
Adaptarse a los signos de los tiempos y hacerlo con "fidelidad y dinámica creativa" no supone alterar el carisma fundacional, ni simplemente adaptar sus líneas sustantivas al momento coyuntural que viven nuestras Obras; implica realizar una relectura de la inspiración primera o del carisma original para responder hoy.
Esta relectura debe satisfacer de forma integral este interrogante: ¿cómo plantearía hoy y aquí su Obra el Fundador, cómo respondería a los desafíos de la sociedad actual y a las expectativas de la Iglesia sobre nuestra Orden?
La fidelidad y dinámica creativa invita a nuestro personal -a todos los colaboradores- a entrar en los dinamismos de la misma, que podemos identificar así:
- actitud de búsqueda sostenida para hallar respuestas a nuestro mejor servicio,
- fidelidad creativa a las raíces fundantes; ellas contienen el germen o génesis de la misión para cualquier época y tipo de Obra,
- coherencia con la Historia, cuya evolución cambia contextos, necesidades y culturas,
- óptica de proceso: no se trata de decisiones puntuales ni transitorias, sino de visión de largo alcance que recorre itinerarios con etapas de análisis, clarificación de objetivos, estrategias, recursos.
Si las personas son quienes hacen las Obras y dejan su impronta en las mismas, la Orden de las Escuelas Pías ha de cuestionarse ahora como nunca -dado el cambio de época que se vive- qué tipología de personas quiere como colaboradores. José de Calasanz fue clarividente profeta: "procure no dar el hábito más que a personas que sean muy a propósito para fundadores" [22] . Hoy esa exigencia se amplía a nuevos destinatarios: abarca también a nuestros Laicos en cualquiera de sus modalidades
